¡Buenos días, Jesús!
Mira…
los pájaros cantan y mientras tanto sale el sol;
¡mira qué buena brisa hay!
Caminamos.
Un paso tras otro dibujan las huellas de nuestro sendero.
¡Mira, Jesús!
El armonioso sonido de las olas,
que con dulzura besan y acarician nuestros pies,
justo como querría hacer yo con los tuyos…
¡Miraa, Jesús!
El viento nos da en la cara… ¡cuántas emociones!
¡Pero la emoción más grande me la das Tú!
Me agarras la mano y me abrazas con calor,
incluso cuando peco, ¡sobre todo cuando peco!
Y mientras tanto mi rostro se baña de lágrimas de emoción…
¡Mira, Jesús!
El viento refresca, el sol está metiéndose…
¡Cuántos colores! No distingo dónde acaba el mar y dónde empieza e cielo.
¡Mira, Jesús!
El sol ha dejado su puesto a la hermana luna; cuántas estrellas pintan el cielo.
¡Estoy cansado, Jesús!
Sentémonos y recemos juntos,
¡agradezcamos a Dios esta vida espléndida!
Y mientras tanto los ojos se me cierran,
oscilando come las olas del mar oscuro,
que siempre hace de fondo del paisaje.
¡Me voy a dormir, Jesús! ¡Pero no me dejes!
Me coges la mano y me das un beso en la frente,
¡dándome las “buenas noches” más bonitas del mundo!
Seguro entre tus brazos termina mi día…
¡Te amo, Jesús mío!
Matteo Farina

No! No, non arrenderti, affidati a Dio